Branding es una palabra que está de moda en Internet, aunque su utilización no siempre es todo lo adecuada que debiera. El significado real de branding es crear imagen de marca, o dicho de otra forma, presentar un único mensaje sobre la empresa, sus productos o sus servicios.
En la era anterior a Internet, el branding requería la integración de la publicidad, el servicio a clientes, la promoción, las relaciones públicas, el marketing directo, mailings, descuentos, esponsorización, el boca a boca y otras mil formas de comunicación.
En Internet, donde todo cambia a golpe de clic, todo el mundo busca hacer el proceso más corto. Nadie tiene tiempo de aplicar los principios clásicos del marketing o de las relaciones públicas. Todo debe de hacerse ya, ahora, de forma inmediata. No hay tiempo que perder, o tu competencia te ganará por la mano.
La verdad es esta: la tecnología es nueva, pero los factores que inducen a los consumidores a comprar un producto no han cambiado, al menos no del todo. La gente todavía quiere productos o servicios que tengan detrás una empresa de confianza en la que puedan creer. Quieren estar seguros de que esas empresas van a estar ahí al día siguiente, en el futuro, en cualquier momento que la necesiten, ya sea porque no estén satisfechos con su compra y necesiten efectuar una reclamación o porque estén satisfechos y quieran volver a comprar el mismo producto u otro similar.
La publicidad por banners (incluso si incorpora tecnología flash o animaciones) nunca ha creado marca y nunca lo hará. Los “click-through” no crean marca. La publicidad por sí sola no crea marca, ni tampoco el e-mail. La creación de la imagen de marca, o branding, es algo que sucede a lo largo del tiempo como resultado de un esfuerzo intenso ycontinuado para comunicar un mensaje claro y consistente.
Empieza con la creación de un concepto susceptible de ser vendido como fundamento de negocio. Esto significa un gran esfuerzo por parte de los fundadores para diferenciar su concepto de negocio de los otros cientos o miles de competidores que venden productos o servicios similares.
Cuando no hay un espacio claro donde asegurarse que tu publicidad va a llegar a millones de personas (sin que te cueste un riñón, claro está) y gran parte de los métodos están aún por descubrir, un sitio web es algo difícil de promocionar.
Todavía hay mucha gente a la que le cuesta entender que para que una web tenga éxito, además de ofrecer un producto, debe ofrecer una serie de servicios adicionales, de calidad, información dinámica, servicio a clientes, artículos sobre el tema de la web, etc., que hagan atractiva, no sólo la compra, sino la simple visita al sitio web.